Situación económica en la vejez: Recursos y retos.

Pablo Antonio Muñoz Gallego.

Responsable de Economía en el CENIE (Centro Internacional sobre el Envejecimiento). Instituto Multidisciplinar de la Empresa de la Universidad Salamanca.

 La población española sigue creciendo gracias a los emigrantes y a la mayor esperanza de vida. La excepción son las regiones del noroeste (Galicia, Castilla y León, Asturias y Extremadura), ya que mantienen al día de hoy una tendencia a la pérdida neta de población. La población joven pierde peso en favor de una pirámide de población con cada vez mayor presencia de los mayores, sobre todo los de +65. Las previsiones anuncian que en España y en el resto de Europa, la población iniciará en pocos años un retroceso preocupante, porque el empuje de la emigración será cada vez menor.

Los efectos más destacables de este proceso dibujan un escenario que obliga a las Administraciones Públicas y a las empresas a repensar las bases sobre las que se asienta nuestro estado de bienestar.

El número de personas en edad de trabajar (20 a 64 años) disminuirá. Por tanto, será necesario que nuestra tasa de actividad aumente, sobre todo en el caso de las mujeres, y que mejore el actual sistema de gestión del paro, sobre todo en los de +50 que es en donde se concentra el paro de larga duración. Al igual que se precisará que aumente la proporción de personas que apuesten por la jubilación demorada. Actualmente solo el 10 % de los que se jubilan lo hacen más allá de su edad legal de jubilación, lejos aún de países como Suecia, Países Bajos o Japón. Y que se restrinjan mucho más las prejubilaciones. En términos generales, el aumento de la esperanza de vida se ha traducido casi exclusivamente en un aumento del tiempo de jubilación y apenas en un aumento de la vida laboral. Lo que genera una sobrecarga en el gasto en pensiones, salud y servicios sociales. El objetivo es que el crecimiento del gasto público pueda ser sostenible a partir de las contribuciones de los trabajadores y que no se cargue injustamente a las generaciones futuras la financiación de estos gastos.

Las empresas y la Administración Pública ven aumentar progresivamente la edad media de sus plantillas. Los +55 suponen el 21 % de la población activa; hace veinte años era un 10 %. La edad media de la mano de obra en Canarias es de algo más de 43,6 años (en España 43,3). Esto plantea retos importantes, porque la mayor parte de los estudios indican que esto trae consigo una menor participación de los trabajadores en la formación, mayor número de accidentes laborales, menor productividad y al aumento del gap entre salarios (los sénior tienen salarios mayores que los jóvenes) y la productividad (menor productividad que los jóvenes). Pero también hay que tener en cuenta que los trabajadores senior tienen mayor estabilidad en las empresas, aportan experiencia y hacen que sean más resilientes ante las crisis económicas.

Las vacantes de empleo previsiblemente aumentarán, particularmente en cuidados de la salud, también debido a la creciente demanda de estos servicios en una sociedad longeva. Las Administraciones Públicas y las empresas tanto en España y como en el resto de Europa necesitan estrategias para enfrentarse a esta escasez de mano de obra, sobre todo en las actividades de servicios, por la menor capacidad para automatizar procesos. Las empresas deben repensar la actual discriminación por edad en la cobertura de puestos de trabajo cuando la/el candidato tiene +50 años o cuando se hacen reestructuraciones de plantillas.

La población sénior en España tiene buena salud. En comparación con otros tramos de edad, tiene una buena autopercepción de su salud mental, social, espiritual y está algo peor en salud física.  Además, dispone de una renta anual que, comparativamente, en media, es superior a los tramos de edad más jóvenes. Y claramente es el segmento de población con mayores activos financieros e inmobiliarios y menores tasas de endeudamiento. Todo ello les permite disponer de mayor capacidad de gasto per cápita y tasa de ahorro. Además, hay que pensar en los turistas senior extranjeros que nos visitan, su gasto ayudó a generar casi seiscientos mil empleos en 2019.

Las sociedades longevas nos plantean nuevos retos y oportunidades; un verdadero test para los agentes económicos y sociales, para las instituciones y para la política pública. Foros como el congreso anual de la Sociedad Canaria de Geriatría y Gerontología, tienen mucho que aportar fruto de la experiencia profesional con el colectivo de mayores.

Comunicación presentada en el 35 Congreso de SOCAGER que tuvo lugar en Fuerteventura el 28 y 29 de noviembre de 2024.