La Viajera de Noche, de Laure Adler

Este mes he tardado un poquito más en traerles algo, pero es que me enganché con un libro tan increíble que he tenido que releerlo varias veces antes de contarlo. Se trata de “La viajera de noche” (Laure Adler, editorial Ariel, 2022), aunque si tienen ocasión les recomiendo que lo lean en su versión original (editorial Grasset, 2020), para disfrutar de la belleza de la lengua francesa en manos de una profesional de su uso.

No se trata de una novela, es más bien un conjunto de reflexiones sobre la vejez que se van hilando poco a poco. En este “viaje” se mezclan tanto las opiniones personales de la autora en su cercanía con la vejez, la propia y la ajena, con trozos de entrevistas que ha realizado a personalidades relevantes (Annie Ernaux, Agnès Varda), ya en su ancianidad, y citas poco conocidas de filósofos y artistas sobre esta edad.
Es fascinante. No porque diga cosas que de pronto te sorprendan, porque los que trabajamos para la vejez y con los ancianos (no los que se limitan a verla desde las gradas y opinar, que de esos hay muchos correteando por ahí), normalmente nos hemos tomado el tiempo de reflexionar sobre los mismos temas que el libro trata. Sino por como lo cuenta. Iba a decir que es exquisito, perdónenme si suena cursi; pero sobre todo es que cada vez que leo, y releo, una frase, me digo que justo yo he pensado igual y nunca hubiera sabido decirlo tan bien.

Obviamente, si conocemos el bagaje de la autora entendemos su maravillosa capacidad de transmitir, pero aún así, donde podría haber quedado un texto vacío sin vida ni argumento, nos encontramos un banco donde sentarse a pensar. Les regalo unos ejemplos al azar, para dejarles con el gusanillo: “Todos somos el viejo o la vieja de alguien. Mejor prepararse”, o, “el miedo a la finitud constituye uno de los motivos mayores de nuestra incapacidad para afrontar la vejez, la nuestra, o la de los otros”. Feliz lectura, estoy segura de que van a disfrutarlo.