La familia Matin 

No sé si conocen al escritor David Foenkinos (autor de La Delicadeza o La biblioteca de los libros rechazados), pero yo lo adoro. Así que imaginen mi alegría cuando descubrí la pequeña maravilla que había creado alrededor de una protagonista anciana, y que este mes les comparto, titulada La Familia Martin (editorial Alfaguara, 2021).

Madeleine es aún independiente, pero ya ha sido acusada de perder la memoria por su hija más cercana (cosa que no se confirma en ningún momento de la obra). Esta encantadora anciana acepta una mañana cualquiera ser la protagonista de una novela. Así, sin aspavientos ni psicodramas, como si fuera lo más normal del mundo, y la solución obvia a un aburrimiento que tiene tendencia a instalarse de forma permanente.

De este libro me gusta la forma, claro, porque está escrito con dulzura y suavidad, como si los renglones se sucedieran sin que te des cuenta de que te has acabado el libro en una tarde; pero el fondo me ha impresionado aún más. No les quiero destripar la novela, pero sin añadir detalles a lo que nos cuenta la sinopsis, me gusta que el escritor (el real y el figurado en el libro) encuentre que la vida de una anciana cualquiera merezca ser contada; solo por esto, por darle valor a la historia personal que cada octogenario lleva dentro, merece la pena. Hay tanto menosprecio a las vivencias de los ancianos, tan poco tiempo para dedicar a la escucha de sus historias, que el que alguien se pose un momento a escuchar ya me parece una declaración de intenciones formidable.

Pero no es solo eso, es que su relato tiene el valor de estar en activo: la protagonista se descubre un objetivo y lo lleva a cabo, afirmando su voluntad de seguir teniendo algo que contar, una vida en curso, no solo limitada a los recuerdos.

Y encima, su trama se mezcla con la de los demás miembros de su familia con los que comparte protagonismo en el libro, lo que a mi entender hace más por la multigeneracionalidad que muchos discursos vacíos que he oído en mi carrera profesional. Vamos, que se lo recomiendo vivamente, me ha encantado.