AGUAGIM
¡Qué alegría ver que el mundo del anciano interesa cada vez a más personas y se difunde en más formatos! Leer “Aguagim” ha sido refrescante, y no solo por la evocación del agua fría de la piscinita con los calores que ya tenemos encima sino por la visión colorista y maravillosa que la autora ha sabido plasmar ¡en comic! de un grupo de sirenas un poco arrugaditas (Marina Saiz, editorial Garbuix books, 2024).
Es difícil decir todos los motivos por los que me ha gustado, y por los que ya tengo pensado a varias personas a quien se lo voy a regalar, pero me quedo con estos:
- Los colores que usa la artista están vivos. Normalmente cuando pensamos en viejos pensamos en marrón, negro, gris… pero sus tiras brillan como si estuviéramos en un jardín en primavera. ¿No es maravilloso? Por fin alguien que no (solo) asocia pena y vejez.
- Se nota el trabajo de fondo, las horas de conversación que imagino que hay debajo. A veces parece que los que escriben libros sobre ancianos no conocen a ninguno, o solo han conocido a personas que necesitaban antidepresivos….escriben, creo, desde la perspectiva del joven que cree que se pierde todo según pasa la vida, no en lo que permanece, en lo que queda dentro, en lo que se gana.
- Hasta las cosas “menos buenas”, como los pellejos, los prejuicios de una generación educada de una manera radicalmente diferente, las enfermedades, están contadas huyendo del sentimentalismo barato y enfocado un 80 por cien de forma divertida, y un 20 por cien emotivamente saludable.
Vamos, que me ha encantado y sobre todo que sea en un formato que puede atraer a un público que de otra manera no se acercaría a nada que pueda oler a naftalina. Gracias a la autora, de verdad.

